Truco o trueque: Costa Rica, el plan fiscal y la Huelga

Albino-Vargas-Huelga-General-Costa Rica

Truco o trueque, (trick or treat en inglés) es una actividad de Halloween en la que los niños recorren las casas de su vecindario disfrazados, pidiendo dulces. El truco es una amenaza de broma a los dueños de la casa en el caso de que no se proporcionen golosinas. La lógica detrás de esta famosa frase es: “sí no me das mis dulces (treat o trueque), te hago bromas (trick o truco)”.

El truco o trueque resulta muy beneficioso para los niños. Y hoy en día, resulta muy raro que los vecinos se nieguen a dar dulces; aunque, en el peor de los casos, cuando estos se niegan, pocas o nulas son las bromas que se ejecutan.

Usted mi estimado lector podrá estar preguntándose, que tiene que ver esta tradición de países anglosajones, con el plan fiscal y la huelga convocada en Costa Rica, la respuesta es simple: desde mi punto de vista, la lógica detrás de esta huelga funciona de la misma manera (recordemos la fórmula) que el truco o trueque: me das lo que quiero o enfrenta las consecuencias. El problema, es que esto no es Halloween, ni se trata de golosinas. Estamos hablando del futuro económico de un país, y no estamos para bromas. 

Con una crisis fiscal en puertas, Costa Rica debate sobre su futuro económico. Mucho es lo que se ha dicho en relación a este tema, y las propuestas se debaten para elegir la “menos mala”. Sean cuales sean las acciones que se tomen en torno al plan fiscal, habrán puntos débiles y fuertes, por lo que siempre la acción que se elija estará sujeta a críticas. 

Algo está claro: hay que tomar acciones. De lo contrario, el futuro económico en Costa Rica luce turbio. Bajo este panorama, ante un descontento por parte de las fuerzas sindicales, se convocó a una huelga a efectos de que el plan fiscal que el Gobierno prepara “sea modificado”.

Antes de emitir mis conclusiones respecto de tal convocatoria, quisiera destacar en primer lugar los motivos brindados por los Sindicatos y las personas que se sumaron al llamado: 

1.- El plan fiscal que está en discusión no es el plan que queremos, y más que querer, no es el plan que necesitamos.

2.- El plan fiscal se sustenta sobre los gravámenes impuestos a toda la población y no a los grandes capitales que han gozado de privilegios y beneficios.

3.- Lo que buscamos es la justicia tributaria[1].

Como un juego de truco o trueque, los sindicatos solicitan la reconsideración del plan fiscal. Sin embargo, resulta paradójico que, ante una propuesta de diálogo por parte del Gobierno Nacional[2], estos decidan mantener la huelga. 

El diálogo ofrecido resultaría suficiente para exponer puntos de vistas y ofrecer propuestas diferentes. Sin embargo, si ello no se quisiera, al menos proposiciones claras deberían haber al respecto. Si no es este el plan: ¿cuál?; si esas medidas son las más dañinas a la población, ¿cuáles resultan menos lesivas?; si no es ahora, ¿cuándo? Me preocupa la cantidad de imprecisiones que rondan alrededor de la huelga. Los sindicatos manifiestan sus preocupaciones, solicitan reuniones pero pocas o nulas son sus proposiciones (al menos públicas). 

Resulta incomprensible como es que, a pesar de buscar “el menor daño posible a la población”, se haga un llamado a una huelga nacional indefinida, comprometiendo así servicios esenciales como la salud[3], educación[4]y la economía misma[5](estancada ya de por sí). El impacto que esto produce, es aún más nocivo.

Lo que los movimientos Sindicales y aquellos a favor de la huelga buscan, aparentemente, lejos de ser una justicia fiscal, es empeorar las cosas, por el simple hecho de no ver complacidas sus necesidades. Mantener el gasto público excesivo, es el primer paso para abrirle la puerta a una crisis económica que se encuentra tocando el timbre del país. 

La gran diferencia entre el truco o trueque y el llamado a huelga es que el truco (la broma) resulta poco dañina si se ejecuta, en cambio, las consecuencias que la huelga puede traer para el futuro de los costarricenses (y sus residentes), puede ser bastante dañina. 

No podría terminar este artículo sin hacer referencia a lo que podría pasar si esta huelga es declarada ilegal (recordemos que el día de hoy la CCSS ha solicitado la declaratoria ante los tribunales correspondientes[6]). En ese caso, en que se definiera judicialmente la ilegalidad de la huelga, a partir de tal declaratoria, los empleadores podrían terminar los contratos de trabajo sin responsabilidad, practicar rebajos salariales o bien, aplicar cualquier tipo de sanción.  

¿Tiene un interés en esta huelga en juego? ¿Sus empleados se han sumado? escríbanos, nosotros le podemos ayudar a resolver ese problema como consultores políticos que además somos.